
La importación de café en Colombia...
El cultivo de café es un símbolo representativo de la cultura Colombiana dentro y fuera del país. Colombia, como origen, es emblemático para la industria del café a nivel global. Al punto que ha logrado posicionarse en el mercado como una garantía de calidad.
Curiosamente, el café que se consume en Colombia, en su mayoría, difiere bastante de la idea de calidad que se tiene en otras partes del mundo. Esto no solo se debe al modelo agroexportador que, en cierta forma, priva al mercado interno de café de calidad, sino al hecho de que gran parte de los granos que se consumen son importados. Para entender por qué Colombia, a pesar de ser un país productor destacado, consume café proveniente de otros países, aquí encontrarás algunos datos.
El consumo interno de café en Colombia sigue siendo dominado por las grandes marcas comerciales ( Juan Valdes, Sello rojo, Águila roja, Matiz...). Frente al aumento en la demanda de café del mercado interno, y como medida para asegurar " precios bajos", se realiza la importación de mal café de otros países de la región ( Brasil, Guatemala, Honduras, El Salvador... ).
Estos granos importados forman parte de la producción de café de segunda, tercera y cuarta categoría, que NO cumplen con los estándares de exportación para los mercados consumidores más exigentes en términos de calidad. " Se podría decir que, desafortunadamente, Colombia abrió la importación de pasillas ( mal café )".
Según seguimientos a esta forma de comercialización, a las plantas procesadoras de café les resulta más económico importar café de tercera o cuarta calidad que trabajar con la producción local ( recordemos que la producción desecho de otros países resulta ser un producto atractivo y muy barato para las plantas procesadoras en Colombia) . Esto realmente dificulta que la gente consuma un buen producto nacional.
Adicionalmente, en muchos casos, la gente prueba y valora el café de mayor calidad pero la falta de conocimiento del producto y procesos del mismo evita que modifique sus hábitos de consumo y vuelve a su consumo habitual de café comercial. En consecuencia, apenas estamos logrando una pequeña producción masiva que pueda posicionarse como alternativa y ofrecer un café bueno, de calidad, tipo exportación y a la vez accesible a cualquier comprador.
Las personas piensan que al comprar café comercial ( recordemos que es de tercera o cuarta categoría ) y de precio bajo están consumiendo un buen producto y ayudando a su bolsillo, les muestro la realidad del asunto y veremos como estamos engañados por la publicidad de las grandes marcas.
Ejemplo 1:
Una libra de café comercial ( Juan Valdes, Sello rojo, Águila roja, Matiz... ) cuesta en promedio $22,000, la recomendación es que por cada taza de unos 100ml ( pocillo de café ) se debe utilizar una cuchara sopera llena ( unos 18 gr ), una libra tiene 454 gr, entonces cada libra de café comercial alcanza para unas 26 tazas de café; y si dividimos el precio de la libra de café en el número de tazas por libra, vemos que cada taza de café saldría costando unos $ 846.
Ejemplo 2:
Una libra de café artesanal de origen ( Reserva Especial ) cuesta en promedio $ 35,000, la recomendación es que por cada taza de unos 100ml ( pocillo de café ) se debe utilizar una cucharada sopera baja ( unos 8 gr ), una libra tiene 454 gr, entonces cada libra de café artesanal alcanza para unas 56 tazas de café; y si dividimos el precio de la libra de café en el numero de tazas por libra, vemos que cada taza de café saldría costando unos $ 625.
El ejemplo anterior nos permite concluir que:
Al pagar por un BUEN café de origen y artesanal, estás consumiendo un excelente producto tipo exportación y a precio MÁS BARATO que el mal café comercial que estás acostumbrado a consumir.
Además de estar consumiendo un producto de excelente calidad, estas ayudando a que los pequeños caficultores participen con sus productos en el mercado que esta manipulado por las grandes marcas.
" El consumo de cualquier café comercial se convierte en una adicción, te propongo convertir esa adicción en un habito de lujo personal al consumir nuestro café de calidad supremo".